Cada Niño Es Un Gran Lector: 5 Claves Que Liberan Su Potencial
A menudo escuchamos la frase “mi hijo o mi hija odia leer” y conocemos a muchos padres que se desesperan al no poder conseguir que su hija devore felizmente ni un solo libro. En Book & Toy, decimos que no existe ningún niño o niña al que no le guste leer; simplemente aún no han encontrado su libro estrella que los enganche y le abra las puertas a un mundo de imaginación y aprendizaje.
Sin embargo, los niños no nacen necesariamente con el “gen de la lectura”. La lectura es algo que se desarrolla con el tiempo y hay 5 elementos simples, pero clave que la impulsan. Sigue estos pasos para despertar el amor por los libros en su hijo.
- No se trata solo del libro: el ambiente ayuda enormemente. Con un niño, el ambiente de lectura puede crearse mucho antes de que lea de forma independiente. Estás preparando el terreno y lo logras leyéndole en voz alta. Este es el momento en el que capta toda tu atención. Están acurrucados juntos, sin distracciones, lees el libro imitando todas las voces. Hablas de lo que ves en la página, de lo que estás leyendo, analizas a fondo los personajes, adivinas qué sigue. De hecho, lo que estás haciendo es practicar estrategias de comprensión lectora. Con niños pequeños, es probable que leas el mismo libro una y otra vez. Esto es normal y ayuda a tu hija a recordar la historia, comprenderla y predecir lo que sigue. Cuando sean mayores, deja que diseñen su propio espacio y hábitos de lectura. A mí me gusta acurrucarme en una silla específica, con una taza de té, quizás unas galletas. Leer en un día lluvioso es relajante.
- Leer es como un músculo: cuanto más se usa y se practica, más habilidad se adquiere. Aprender a leer con fluidez requiere tiempo y práctica. No se logra de la noche a la mañana. Aprender a leer puede ser un obstáculo si no se adapta al estilo de aprendizaje de tu hijo. Normalmente, la fonética sintética, una forma estructurada de decodificar las palabras, es la forma más efectiva de aprender. Sin embargo, no todos los programas de fonética son iguales. Los que utilizan un estilo narrativo funcionan mejor. Book & Toy colabora con el programa Letterland, que encanta a los niños y ofrece materiales para escuelas, educación en casa y práctica en casa. Pero hablar de Letterland y cómo aprovecharlo es otra sesión!
- La constancia es clave, así que conviértalo en un hábito diario. Esto se relaciona con la lectura, que es como un músculo. Un poco de práctica frecuente es más valioso que sesiones intensivas o largas ocasionales. Además, desarrollar hábitos saludables con sus hijos los prepara para la vida, y la lectura es un hábito saludable. Continúe leyéndole a su hijo incluso cuando se convierta en lector fluido, y especialmente cuando esté aprendiendo a leer de forma independiente. No querrá crear barreras para que lea por sí solo.
- El acceso a una amplia variedad de material de lectura es crucial. ¿Cómo encontrarán ese libro estrella sin probar muchos géneros y estilos diferentes? Los niños necesitan la oportunidad de explorar los libros, de disfrutarlos. Esto significa darles acceso a diferentes formatos: libros interactivos con texturas, deslizables, solapas (de fieltro, grandes, pequeñas), recortables, juegos de buscar. Todo para que se sientan cómodos con los libros. Para niños mayores, no ficción, resolución de problemas, elige tu propio camino, libros de juegos interactivos y una gran variedad de géneros de ficción. Se suele ver una progresión a través de los diferentes formatos. Puede ser un salto emocional pasar de libros ilustrados a libros llenos de texto en blanco y negro, así que normalmente lo harán paso a paso. Algunos niños (y esto se ve mucho en los varones) prefieren la no ficción a la ficción. Quizás porque es más fácil leer de principio a fin de que concentrarse en leer de principio a fin. Quizás prefieren algo real y les gusta poder soltar datos después. Mis hijos se deleitaron con mi ignorancia cuando aprendieron sobre animales marinos de los que ni siquiera había oído hablar. Tómense el tiempo para hablar sobre lo que están leyendo, pedirles opiniones, predicciones o simplemente poner a prueba sus conocimientos. Este es un momento de calidad donde saben que cuentan con su atención, donde se sienten importantes por el interés que muestran en lo que hacen, sus opiniones y los conocimientos adquiridos recientemente. O quizás se trate de un libro de ficción con el que se sientan identificados y esto les permita procesar y hablar sobre nuevos sentimientos, preocupaciones o situaciones en las que se encuentren.
- Por último, ponga el ejemplo: es difícil convencer a tu hijo de leer si nunca ve a los adultos o mayores más cercanos disfrutando de un buen libro, revista o artículo. Deja que te vea disfrutar de un buen libro, sumergirte en una revista y hablar con él sobre lo que lees. Comparan sus impresiones y pedir su opinión.
