Es magia y es hechizo. Es sugestión y embeleso. Es interés y fascinación. Y existen como veinte sinónimos más. Casi todos se aplican al poder de la palabra escrita, la palabra cultivada para sembrar o provocar imágenes en nuestras mentes. Los escritores son magos, hechiceros, brujos que cuecen en sus calderos de tinta historias que nos parecen mentira, y a veces lo son, ¡pero nos encantan!









